¿Qué es la dislexia?
La dislexia es un trastorno del aprendizaje que afecta a las habilidades lingüísticas relacionadas con la lectura y la escritura. Aunque es más común de lo que se piensa, puede pasar desapercibida durante años si no se detectan sus signos a tiempo.
Este trastorno está vinculado a dificultades en el paso de la información visual (lo que vemos) al plano verbal (lo que decimos o escribimos), así como a aspectos como la memoria a corto plazo, la secuenciación y la percepción del orden.
¿Cómo se manifiesta la dislexia?
Los niños con dislexia suelen tener dificultades para visualizar correctamente las palabras, lo que les lleva a cometer errores a pesar de conocer cómo se escriben. Entre los síntomas más comunes están:
- Cambios de letras como “b” por “d” o “p” por “b”.
- Escritura con letras al revés o invertidas.
- Lectura lenta, con dificultad para comprender lo que se lee.
- Quejas de que “las letras se mueven”.
Estos errores no se deben a falta de esfuerzo, ni a un problema de inteligencia, sino a una forma distinta de procesar la información.
¿Cómo saber si mi hijo o hija tiene dislexia?
En la lectura
- Lee sin comprender lo que ha leído.
- Cambia sílabas y sustituye palabras.
- Hace repeticiones, omisiones o adiciones.
- Se queja de ver movimientos inexistentes en el texto.
En la visión
- Puede parecer que tiene problemas de vista, aunque los exámenes son normales.
- Algunos muestran una gran capacidad de observación; otros, escasa percepción visual.
- Confunde izquierda/derecha o arriba/abajo con frecuencia.
En la escritura y ortografía
- Omite, invierte o añade letras al escribir.
- Su letra cambia constantemente y puede llegar a ser ilegible.
- Comete faltas de ortografía frecuentes.
- Sostiene el lápiz de forma inusual y con demasiada presión.
En la coordinación psicomotriz
- Gateó o caminó antes o después de lo habitual.
- Tiene dificultades con la motricidad fina y gruesa.
- Mantiene mal el equilibrio y se marea con facilidad.
- Puede ser ambidiestro.
En matemáticas y gestión del tiempo
- Usa los dedos para contar y emplea trucos para calcular.
- Resuelve operaciones, pero no comprende los problemas.
- Tiene dificultades para manejar dinero o aprender a leer el reloj.
En memoria, cognición y lenguaje
- Usa imágenes o emociones para entender, más que palabras.
- Tiene una buena memoria a largo plazo para experiencias, pero olvida fácilmente lo aprendido recientemente.
- Se distrae con facilidad por los sonidos.
- Tiene poco diálogo interno (pensamiento verbalizado).
¿Por qué es importante una detección temprana?
La dislexia no desaparece con el tiempo, pero con intervención adecuada y apoyo profesional, los niños pueden desarrollar estrategias para superar sus dificultades y tener un excelente rendimiento escolar.
Detectarla a tiempo evita frustración, baja autoestima y problemas emocionales asociados a las dificultades de aprendizaje no atendidas.
¿Sospechas que tu hijo o hija puede tener dislexia?
Un logopeda especializado puede ayudarte a realizar una evaluación completa y proponer un plan de intervención adaptado a sus necesidades. Cuanto antes se actúe, mayores serán las posibilidades de éxito académico y bienestar emocional.

